domingo, 1 de abril de 2018

NOLI ME TANGERE


Noli me tangere ("no me toques" en latín) es un texto de la Vulgata (versículo 17 del capítulo 20 del evangelio de San Juan): las palabras que Jesucristo dirige a María Magdalena después de su resurrección.

En el griego original la expresión es μὴ μoυ ἅπτoυ (mè mu haptu), que sugiere una acción que continúa en el tiempo; por lo que una posible traducción es también "no me retengas". La figura de Cristo se representa muy a menudo con atuendo o instrumentos de trabajo propios de un jardinero u hortelano, tal como sugiere la escena evangélica. En otras ocasiones se representa parcialmente cubierto con el lienzo del sudario, permitiendo a los artistas la ejecución de un desnudo parcial. La postura de Magdalena suele ser arrodillada, extendiendo un brazo con intención de tocar a Cristo, que la esquiva, lo que da la oportunidad a los artistas de realizar composiciones más o menos dinámicas, muy habitualmente con una marcada línea diagonal.

CAPITEL ROMÁNICO
Santa Maria LA REAL
CAPILLA SCROVEGNI
GIOTTO


domingo, 25 de marzo de 2018

Entrada de Jesus en Jerusalén. Giotto. Capilla Scrovegni. Padua

La capilla Scrovegni o Capilla de la Arena en Padua alberga en su interior uno de los más afamados conjuntos murales de toda la historia del arte. Pocos frescos –quizás la Última Cena de Leonardo da Vinci- han sido tan estudiados y admirados por los expertos en historia del arte como los que han sido atribuidos a Giotto di Bondone en este pequeño espacio en pleno Trecento Italiano. El edificio fue encargado por Enrico Scrovegni y está dedicada a Santa María de la Caridad; Enrico era un hombre piadoso que trató de purgar la avaricia de su padre con este pequeño templo que a la vez serviría como capilla funeraria para su familia. Las obras comenzaron en 1303 y dos años después, en 1305, ya habían terminado. La capilla debía de conectar por uno de sus laterales con el palacio de la familia el cual hoy ha desaparecido completamente. El edificio está construido en ladrillo de cara vista y piedra blanca mostrando una alternancia de colores. El acceso se realiza a través de una amplia arcada de medio punto construida en piedra y da paso al interior de la edificación que poco tiene que ver con la simplicidad de las formas exteriores.
El interior está configurado como un templo de una sola nave con cubierta de bóveda de cañón de medio punto. Los muros del templo se han decorado a través de la técnica del fresco con treinta y seis escenas que presentan un elaborado programa iconográfico; además el artista realizó múltiples grisallas y trampantojos con los que separar las diversas escenas.
Aparecen cuatro registros de frescos superpuestos: Los treinta y seis recuadros con escenas narrativas deben leerse desde la izquierda hasta la derecha y de arriba hacia abajo. La iconografía está tomada del Nuevo testamento pero en ella también se observan representaciones extraídas de los Evangelios Apócrifos. El ciclo comienza con escenas de Santa Ana y San Joaquín, después se relatan hechos de la infancia de la Virgen y por último la vida de Jesús. El ciclo culmina con la representación en la pared de los pies el Juicio Final. En la zona inferior se han representado mármoles y grisallas además de las virtudes teologales y los pecados capitales. Las Virtudes culminan en la zona del Juicio Final correspondientes a los salvados mientras que los Vicios lo hacen con los condenados, así el mensaje es claro y conciso: las virtudes llevan a la Salvación y los pecados a la condenación eterna.
La "Entrada en Jerusalén", el centro de la escena lo ocupa Cristo sobre el asno a cuyos pies un hombre extiende su manto. Detrás de Cristo sus discípulos observan la escena y frente a ellos una multitud ante la Puerta Dorada de Jerusalén, la misma que aparecerá en "Camino del Calvario". Es llamativa la manera de representar el conjunto, mientras que Cristo parece en movimiento sobre el asno, los discípulos parecen estar totalmente estáticos.

 
Entrada de Jesús en Jerusalén
Giotto
Capilla Scrovegni
Padova

sábado, 17 de febrero de 2018

EL MITO DE DANAE. Tiziano. Museo del Prado. Madrid





Dánae, hija de Acrisio, rey de Argos y de Eurídice, quien había sido encerrada en una torre por su padre, ya que la profecía del oráculo había anunciado que éste sería asesinado por su nieto. Zeus, quien deseaba a la bella Dánae, se le apareció como una lluvia de oro para fecundarla y así nació después Perseo. Acrisio, temiendo la ira del dios supremo del Olimpo, no mató a su nieto, pero arrojó a éste y a su madre al mar embravecido en un pequeño cofre. Poseidón amainó la tormenta y poco después Dánae y Perseo fueron a dar a la isla de Serifos, donde Dictis, hermano del rey Polidectes, los acogió. Polidectes crió a Perseo como un hijo y éste se convirtió en un héroe legendario gracias a las hazañas que realizó para rescatar a Andrómeda, entre las cuales la más destacada fue la muerte de la Medusa. Años después Perseo, ya siendo un conocido héroe, participó en los juegos atléticos de Larisa, en los cuales también se encontraba Acrisio. La profecía se hizo realidad cuando Perseo, compitiendo en el lanzamiento de la jabalina, arrojó el venablo que, sin querer, hirió a Acrisio y le provocó la muerte.
En este cuadro Tiziano muestra un colorido tenue y sutil, propio de la atmósfera oscura de la torre en la que está encerrada Dánae. Ésta espera la lluvia con candor y entrega, como quien recibe un don preciado y hermoso. Su cuerpo es grande y robusto, como corresponde al canon de belleza de la época. Se reclina en los almohadones con un abandono lleno de ternura; su brazo izquierdo se extiende hasta la entrepierna, donde la mano acaricia suavemente el interior del muslo, mientras que el brazo derecho acaba de acariciar al perrito que dormido, parece ajeno a la escena y encarna la placidez del momento. El contraste se presenta mediante la esclava vieja y fea que está retirando con prontitud la manta que cubría el cuerpo de Dánae para recibir desnuda al dios. Zeus es una fuerza natural e impetuosa, que desciende con premura sobre la muchacha para poseerla.

Danae. 1565
Museo Del Prado